Ejercicios Espirituales de mes

Muy estimado en Cristo,

A los incrsan_ignacioeíbles Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola le debo no solo mi vocación sino también mi perseverancia; es por eso que me atrevo a hacer mía la inmortal frase del mismo San Ignacio: los Ejercicios Espirituales son “todo lo mejor que yo en esta vida puedo pensar, sentir y entender, así para el hombre poderse aprovechar a sí mismo como para poder fructificar, ayudar y aprovechar a otros muchos”.

Es por esto que, además de haber tenido la gracia de Dios de comenzar y llevar adelante -con la ayuda de otros sacerdotes y laicos- la página de Ejercicios para hacerlos en la vida cotidiana o en retiros cortos (3, 5 u 8 días), ahora cuento con otro gran regalo de la Providencia: el poder ofrecer los Ejercicios Espirituales de mes completos: se trata del material necesario para hacer un Ejercicio Espiritual “típico”, o sea, dedicando un mes entero para Dios.

A estos Ejercicios de mes tuve la gracia de realizarlos 2 veces y de predicarlos 7 veces. Luego de la sexta tanda que pude impartir, escribí estas líneas que pueden darte una idea más acabada acerca de lo que implican: ¡Un milagro en treinta días… seis veces!  Dios me dio la oportunidad de predicarlos una séptima vez, en Colombia, a un grupo de seminaristas, en el año 2014. Justamente esa es la tanda que ahora estoy publicando, lo cual no implica que tú tengas que ser seminarista para hacerlos; “solo” es necesario contar con un mes completo para regalarle a Dios, lo cual se transformará en el mejor regalo que puedas hacerte a ti mismo. Es cierto que muchos ejemplos que voy dando en las charlas se aplican sobre todo a la vida sacerdotal o consagrada, pero así y todo, no será difícil aplicar a tu vida los principios a tratar, aunque fueses laico o laica.

Para acceder al material deberás llenar el formulario que está debajo y yo te indicaré cómo seguir. Deberás contar sí o sí con un sacerdote (o laico que conozca de estos temas) que te “acompañe”; por supuesto que puedo ser yo mismo si así lo deseas. La dinámica de los Ejercicios típicos no permite, salvo escasísimas excepciones, hacerlos sin un tercero a quien ir comentando las distintas mociones que se van suscitando en el alma.

Soy consciente de que no serán muchos quienes harán estos Ejercicios de mes vía Internet, pero más que con ningún otro apostolado, estaré muy satisfecho si una sola alma los realiza. San Alfonso María de Ligorio aseguraba que una persona que participase bien de una misión popular, si moría dentro de los 2 años siguientes, se salvaba; yo, sin ser santo -ni mucho menos- me animo a asegurar que una persona que hace estos Ejercicios asegura su salvación hasta por 10 años… Y de este modo también aseguro mi propia salvación… Si alguno de vosotros, hermanos míos, se desvía de la verdad y otro le convierte, sepa que el que convierte a un pecador de su camino desviado, salvará su alma de la muerte y cubrirá multitud de pecados” (Sgo. 5, 19-20).

Agradezco a Dios por esta oportunidad y también a mis superiores, quienes siempre me han apoyado y alentado en esta incursión por el mundo del cyberespacio. También aprovecho para agradecer a todas las personas que han colaborado para que esto sea posible.

He elegido este día, 31 de julio, para la publicación, por ser nada más y nada menos que la fiesta del Santo de Loyola, patrono universal de todo tipo de retiro y Ejercicios Espirituales.

Para terminar comparto un párrafo escrito meses atrás, al comenzar con esta tarea:

Esta inscripción se encuentra en la Cueva de Manresa, donde San Ignacio escribió los santos Ejercicios, y dice lo siguiente: “Ignacio de Loyola aquí compuso el boceto de los Ejercicios Espirituales siendo protegido y adoctrinado por la Santísima Virgen María, Año 1522”“Como no podría ser de otra manera, en las maternales manos de la Santísima Virgen, presente en la cueva de Manresa junto a San Ignacio, pongo este trabajo que hemos comenzado a realizar (edición, publicación, etc.) Si estás leyendo estas líneas es gracias a Ella; y si los vas a realizar, Ella misma te guiará a puerto seguro, es decir, a la santidad”.

 

Esta inscripción se encuentra en la Cueva de Manresa, donde San Ignacio escribió los santos Ejercicios, y dice lo siguiente: “Ignacio de Loyola aquí compuso el boceto de los Ejercicios Espirituales siendo protegido y adoctrinado por la Santísima Virgen María, Año 1522”

Si estás interesado, el siguiente paso sería leer las Preguntas frecuentes