Santo Tomas y la Vida Religiosa

Queridos todos, Esta vez les comparto unos sermones predicados hace unos meses atrás en dos tandas de Ejercicios Espirituales para religiosos y religiosas. El tema de las prédicas está tomado, con algún mínimo agregado, del libro “Los fines de la vida religiosa según Santo Tomás de Aquino” del entonces secretario de la Sagradad Congregación para Religiosos, el Cardenal Pablo Philippe, de la Orden de los Predicadores (Dominicos) y gran conocedor de las obras del Angélico Doctor. El libro, que está disponible Aquí y que recomiendo mucho más que los sermones, puede ser de mucho provecho para las almas consagradas, en …

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Novena en honor a San Maximiliano Kolbe

Queridos todos, Comparto con ustedes unos sermones predicados el mes pasado en la novena en honor de San Maximiliano Kolbe, un verdadero pionero en el apostolado de los medios de comunicacion y un gran enamorado de María Santísima; tanto, que solía llamarse a sí mismo: “el loco de la Inmaculada”. Las prédicas tratan sobre algunos aspectos de la vida del Santo mártir y Aquí también pueden ver un hermoso documental de quien ante el avance de las tropas de Hitler y la inminente separación de sus religiosos, quiso dejarles este inmortal consejo: “no olvidéis el amor”. Esperando que les sea de algún provecho, …

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Una Madre Misericordiosa

Afirma el Doctor Angélico: “Debemos obedecer sin vacilar un momento y sin resistir por ningún motivo, las voces interiores con que el Espíritu Santo mueve al alma”[1]. De ahí que “nuestro” Marcelo Morsella pueda haber dicho: “en el Cielo se nos mostrarán todas las infidelidades a la gracia y vamos a temblar”. Hace exactamente 35 años, es decir, un 3 de mayo del año 1981, un sacerdote, párroco en Buenos Aires, recibió una de esas voces interiores, con la particularidad de que por medio de ella el Espíritu Santo no estaba moviendo sólo su alma, sino muchas otras más, ya …

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“Sobreabundancia de la gracia” (Rm 5,17)

Hace unos días, más exactamente el 3 de diciembre, llegué, junto con mis compañeros, al décimo aniversario de ordenación sacerdotal, y no puedo dejar pasar la oportunidad sin mencionarlo. No haré una profunda reflexión sobre el sacerdocio, ya que aún con diez años no me creo capaz –y no sé si alguna vez lo seré–; solo esbozaré un público agradecimiento a Dios, porque estimo que en justicia debo hacerlo, por haberme prodigado su gracia de manera sobreabundante[1]. Misericordiosamente investidos de este ministerio[2], dirá San Pablo, agregando: llevamos este tesoro en recipientes de barro[3]. Me parece que en estos dos versículos …

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La última carta

Viejito querido: entre lágrimas te escribo estas últimas líneas que hace tiempo que vengo pensando enviarte. Lloro lo que no lloré ni en tu enfermedad ni en tu muerte, porque lo que lloro no sé bien lo que es… Cada vez que pensaba en estas líneas lagrimeaba como ahora… lloro de alegría, lloro de agradecimiento, lloro por haber tenido un papá como vos. Agradezco a Dios el no haberte enviado estás líneas mientras estabas entre nosotros, porque estoy seguro que no las ibas a aceptar… como aquella vez, hace algunos años, que te escribí diciéndote que te agradecía porque siendo mi …

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Perseverar… después de 9 años

Todos los años, antes de nuestro aniversario sacerdotal, 9 compañeros enviamos a todo el curso un texto sobre el sacerdocio, ya personal, ya de algún santo o sumo pontífice. Este año me tocó escribir el de ayer (2/12) y quería compartirlo con ustedes. De paso me encomiendo a sus oraciones (al igual que a todo el curso), en este día en que cumplimos 9 años de sacerdotes. — PERSEVERAR, DESPUÉS DE 9 AÑOS… Bien sabemos que la perseverancia –final, en la vocación, etc.– es una gracia de Dios, pero esto no quita que Él pueda darnos otras gracias en orden …

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¿Por qué ser misioneros?

“¡Si se entendiera, si se supiera qué quiere decir misionero, todos querrían serlo!”. Citando esta idea del Beato Paolo Manna, alguien preguntó hace unos días si podría explicarla. Voy a intentar dar una respuesta en esta nueva entrada al blog; tengan en cuenta que no soy un experto en la materia, ni un desgastado misionero en tierras de gentiles. Así y todo creo que algo podemos decir al respecto. Disculpen que arranque bien de “atrás”, pero me parece que vale la pena: partamos por lo que es el Principio y Fundamento en los Ejercicios Espirituales y debe serlo en toda …

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A tus 33 años ¡Cada día te quiero más!

Si uno quiere a su familia, es difícil al menos de vez en cuando no hablar o escribir de ella; pasa lo mismo con la familia religiosa. Es por esto que me permito subir estas líneas que acabo de enviar a un lista de Reenvíos de nuestra Congregación. Un día como hoy, 3 de mayo, del año 1981, el P. Carlos Miguel Buela, fundador de nuestra familia religiosa del Verbo Encarnado, recibió la “gracia fundacional”. Creo que no exagerar si digo que ya ese fue el momento de nuestra “concepción”, y el 25 de marzo del ’84, con la fundación, …

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El que siempre se ríe… (2)

“La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de quien se encuentra con Jesús”[1]. Esta gran verdad que nos enseña el Papa Francisco, puede, para decirlo de algún modo, “palparse” en un Noviciado. Sigamos entonces con esta característica, la alegría, tan propia de un novicio, pero que según aquel “siempre seré novicio” de San Bernardo, debería ser propio de todo religioso, y más aún, de todo cristiano, como lo decía Chesterton: “La alegría, que era la pequeña publicidad del pagano, se convierte en el gigantesco secreto del cristiano”[2].“La historia de los apóstoles, los primeros religiosos, se abre …

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El que siempre se ríe…

Leyendo, tiempo atrás, un libro sobre los maestros de novicios, encontré una definición que me hizo abrir los ojos con respecto a una de las características de este particular grupo de personas que comienzan con la vida religiosa. La definición, antigua y un tanto jocosa, dice así: “Novicio es el que siempre se ríe y todo lo rompe”, y estaba escrita en un transparente latín: “Novitius est ille semper ridens et omnia rumpens”[1]. Que el novicio “todo lo rompe” era algo para mí por demás sabido, ya que cada “rotura” pide del maestro un acto de paciencia, que no siempre …

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