“El Dios a quien sirvo”

Las palabras textuales de San Pablo son las siguientes: esta noche se me ha presentado un ángel del Dios a quien pertenezco y a quien doy culto (Hch 27,23). El contexto en que lo dijo: en un barco en pleno naufragio, ante paganos, camino a Roma. El ángel le habló así: No temas, Pablo; tienes que comparecer ante el César; y mira, Dios te ha concedido la vida de todos los que navegan contigo (v. 24); por eso Pablo luego les dirá: ninguno de vosotros perderá ni un solo cabello de su cabeza (v. 34). Como no podría ser de …

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O tempora, o mores!

Esta exclamación, que podría traducirse como “¡Oh tiempos, oh costumbres!” es del célebre orador Cicerón (106-43 a.C.), quien se indignaba por la decadencia de las costumbres de su tiempo. Cambiando lo que haya que cambiar, esta expresión puede ser aplicada perfectamente a la realidad que nos circunda. No se trata, por supuesto, de un lúgubre e infecundo pesimismo, sino de mantener despierto el Sentido del escándalo, como lo hacía notar, no pocas veces el P. Hurtado, aplicándolo puntualmente al ámbito social: “Este estudio de nuestra doctrina social ha de despertar en nosotros, antes que nada, un sentido social hondo y, …

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