¡Quiero ser santo!

Una vez la hermana religiosa de Santo Tomás le escribió preguntándole qué cosas eran necesarias para llegar a la santidad. El santo de Aquino era ya un teólogo reconocido y, probablemente, su hermana esperaría una especie de pequeño tratado sobre la perfección –hay libros que surgieron como respuesta a una pregunta por el estilo–, pero él no le respondió con un tratado, tampoco con algunas páginas, ni siquiera con una frase, solo escribió una palabra: “¡querer!”. “¡¡Quiero ser santo!!” Es lo que han dicho/pensado/escrito/rezado las almas que en todos los tiempos han llegado a la perfección. Siendo la santidad un …

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Dime qué lees…

En realidad, quizás hubiera sido mejor este título “dime si lees… y te diré quién eres”. La vida moderna con su avasallante y casi incontrolable tecnología, al agilizar y facilitar algunas cosas, parecería que nos tendría que dejar más tiempo para el “sano ocio”, tan apreciado en la antigüedad y solo alcanzable para quienes no tenían que dedicarse a otras actividades, por ej. al comercio (de ahí la palabra “neg-ocio”, como “negación del ocio”). Pero en realidad, en la gran mayoría de los casos, ésta, prácticamente “tecnocracia” (el hombre dominado por la tecnología), es un enemigo acérrimo del “sano ocio”, …

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¡No entristezcáis al Espíritu!

Entristecer a Dios… Hermoso antropomorfismo el de San Pablo (Ef 4,30), aplicado a lo que nosotros, misteriosamente, podemos producir en el Espíritu Santo de Dios, usando mal nuestra libertad. ¿Cómo evitamos ese “entristecer”, “apagar” o “extinguir”[1] el Espíritu? En primerísimo lugar evitando el pecado, que es lo más contrario a Dios y a nosotros que ha existido, existe y existirá. Hablando del Espíritu Santo, enseñaba San Cirilo de Jerusalén: “Y te ha de dar los dones de toda clase de gracias, si no le contristas por el pecado. Pues está escrito: «No entristezcáis al Espíritu Santo…”[2]. Este “evitar el pecado” …

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¡Paraíso, paraíso!

La semana pasada tuve la gracia de dar los Ejercicios Espirituales a 23 sacerdotes: 22 religiosos del IVE y un diocesano. Una gracia… y un desafío. Como supondrán, predicar a los del “gremio”, agrega cierta “presión”, subjetiva en su gran parte pero presión al fin. Animaba mucho el considerar que cada sacerdote es un canal privilegiado de la gracia (¡para eso estamos!), y que, por tanto, no estaba dando los ejercicios a 23, sino a todas las almas que de un modo u otro, dependen de ellos. Quería compartir con Uds., adaptándolo solo un poco, lo que les prediqué en …

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El secreto del Papa Magno

Hay un principio básico en filosofía que reza así: “el obrar sigue al ser”; por tanto podemos decir, siguiendo esto, que si una persona “hace” cosas grandes, “es” grande. Para nombrar las cosas grandes que ha hecho el multifacético san Juan Pablo II, harían falta varios libros; así y todo quería recordar algunas: – Deportista, actor, escritor, filósofo, filólogo, teólogo, poeta, magnánimo en todo lo que se propuso hacer. – Sacerdote a los 26 años, obispo a los 38, Papa a los 58. – Tercer pontificado más largo de la historia (26 años y 5 meses). – Primer Papa polaco; …

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Si a vos te gusta…

Estoy de paso por “mis” pagos; aunque a decir verdad ya no son tan “míos” sino de mi familia, pues creo que es muy sano que el misionero tenga por “su” lugar, ese en el cual Dios lo ha plantado para sembrar el Evangelio. Estando en este querido pueblo (perdón, para no herir susceptibilidades hablemos con propiedad: cuando me fui, hace 15 años, era un pueblo, ahora es una ciudad…); estando aquí, decía, me vinieron a la mente un par de diálogos que tuve hace varios años con señoras piadosas que me encontraba en la parroquia, antes o después de …

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Lo que me enseñó la montaña (2)

Seguimos comentando algunas cosas aprendidas en las convivencias en la montaña junto con seminaristas y novicios. En camino: en los senderos, llamados “picadas”, existen marcas denominadas “pircas”; algunas están hechas con pinturas en los árboles, otras -en las partes más altas, donde ya no hay árboles- son pequeños montículos de piedras, a veces también pintadas y con un trozo de rama en la punta. Si el sendero es bastante transitado y, por tanto, está bien marcado, estas pircas pasan casi desapercibidas o forman parte del colorido y del folclore de la caminata o del ascenso pero, si el sendero es …

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Lo que me enseñó la montaña

He nacido en el llano, en plena pampa Argentina, de ahí que mis contactos con la montaña durante mi niñez y juventud, han sido prácticamente nulos. La cosa cambió, y no poco, al ingresar a la vida religiosa. Hice mi postulantado en la convivencia de novicios y seminaristas en Bariloche, hermosísimo lugar de montañas y lagos al sur oeste del país. Así fue que a pocos días de comenzar la nueva experiencia, me encontré con una mochila de varios kilos sobre los hombros, bajo un radiante sol de febrero, sediento y subiendo una pedregosa montaña. Menos mal que me lo …

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¡Un milagro en treinta días… seis veces!

Dios mediante, dentro de poco menos de un mes, dejaré de ser Maestro de Novicios, y entre las muchas gracias que el Señor me ha otorgado con este oficio, una no menor, es haber tenido el privilegio de predicar seis veces Ejercicios Espirituales de un mes –terminé los últimos hace escasos días. Se trata de los Ejercicios Espirituales llamados “típicos” y que San Ignacio recomendaba no darlos a cualquiera (para no perder el tiempo). De hecho, dejó escrito que son raros los hombres –raris hominibus– a quienes se les pueden dar los Ejercicios enteros. Y esto, como veremos, porque las …

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Madre, ¡sólo un suspiro!

Madre mía, sólo te pido una cosa: un suspiro. Tanto necesito de tu Hijo y tantas veces se lo he pedido; tengo fe de que Él escucha nuestras súplicas pero Madre, si mis súplicas llegan por medio tuyo, todo será distinto. ¡Un suspiro Madre, sólo un suspiro! No te pido que me mires, ni siquiera soy digno de eso, mira solo a tu Hijo que yo he puesto en esa Cruz y, mirándolo, suspira una vez por mi pobre alma. Ese anhelo, ese deseo tuyo por alcanzarme un favor de tu Hijo que expresarás en un suspiro, Madre mía, vale …

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