¿Entregó Dios Padre a su Hijo a la Pasión?

Luego de ver la película de la Pasión del Mel Gibson, una persona muy cercana me escribió un mail haciéndome una pregunta que me parece puede ser hecha por cualquier cristiano que se enfrente de verdad, con seriedad y devoción, a la Pasión de Nuestro Señor. La pregunta fue esta: ¿Cómo se hace para entender que Dios [Padre] permitiera semejante sufrimiento a su Hijo? Sin duda que la persona que escribe ha quedado muy impresionada con la película. De hecho, desde que salió al aire, hace varios años, no se había animado a verla porque la consideraba demasiado fuerte, dura, …

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¿Qué nos distingue de ellos?

Muchas veces he pensado y repensado cuáles son las cosas –o mejor cual es la cosa: virtud, actitud, etc.– que nos distingue de los santos, de aquellos ¡hombres de los que no era digno el mundo! (Heb 11, 38). A ellos tenemos que imitar y tener siempre como referentes. Comenzando la Cuaresma, tiempo especial de conversión –o sea tiempo especial de búsqueda de la santidad–, fijar más la mirada en ellos es casi una necesidad; teniendo en cuenta aquello de que “los santos no son los que nunca cayeron, sino los que siempre se levantaron”[1]. Buscando entonces “lo distinto”, he …

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¡Un milagro en treinta días… seis veces!

Dios mediante, dentro de poco menos de un mes, dejaré de ser Maestro de Novicios, y entre las muchas gracias que el Señor me ha otorgado con este oficio, una no menor, es haber tenido el privilegio de predicar seis veces Ejercicios Espirituales de un mes –terminé los últimos hace escasos días. Se trata de los Ejercicios Espirituales llamados “típicos” y que San Ignacio recomendaba no darlos a cualquiera (para no perder el tiempo). De hecho, dejó escrito que son raros los hombres –raris hominibus– a quienes se les pueden dar los Ejercicios enteros. Y esto, como veremos, porque las …

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Madre, ¡sólo un suspiro!

Madre mía, sólo te pido una cosa: un suspiro. Tanto necesito de tu Hijo y tantas veces se lo he pedido; tengo fe de que Él escucha nuestras súplicas pero Madre, si mis súplicas llegan por medio tuyo, todo será distinto. ¡Un suspiro Madre, sólo un suspiro! No te pido que me mires, ni siquiera soy digno de eso, mira solo a tu Hijo que yo he puesto en esa Cruz y, mirándolo, suspira una vez por mi pobre alma. Ese anhelo, ese deseo tuyo por alcanzarme un favor de tu Hijo que expresarás en un suspiro, Madre mía, vale …

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¿Qué dicen de mí?…

Un alimento muy preciado, un verdadero bocatto di cardinale de nuestro “monstruo yo” que ya mencionamos, es la opinión de los demás sobre cada uno de nosotros, o sea qué opinan de “mí”… sí, otra vez este pronombre personal sale a nuestro encuentro… Es increíble lo condicionados que estamos con lo que piensen, opinen, digan o escriban sobre nuestras personas… Al comenzar estas líneas siento cierto nerviosismo… algo habrá… El respeto humano, el vano honor del mundo, el “qué dirán”… creaturas tan al borde del “no ser” que ni siquiera a veces pueden verse/sentirse/tocarse… un pensamiento, unas letras, un sonido …

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