¡Feliz Navidad!

En este día –que se prolonga por toda la Octava– se nos invita una y otra vez a alegrarnos, a regocijarnos, porque nos ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor. San Legón Magno, en un sermón de Navidad predicaba “no hay lugar para la tristeza, cuando acaba de nacer la vida”. En absoluto se puede dudar que debemos alegrarnos o, al menos, que a esto tenemos que apuntar; pero a veces nuestras Navidades no tienen esa alegría que vemos en los niños, o que teníamos cuando lo éramos. ¿Por qué? ¡Cuánto podría decirse en respuesta…! y mucho mejor de …

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Perseverar… después de 9 años

Todos los años, antes de nuestro aniversario sacerdotal, 9 compañeros enviamos a todo el curso un texto sobre el sacerdocio, ya personal, ya de algún santo o sumo pontífice. Este año me tocó escribir el de ayer (2/12) y quería compartirlo con ustedes. De paso me encomiendo a sus oraciones (al igual que a todo el curso), en este día en que cumplimos 9 años de sacerdotes. — PERSEVERAR, DESPUÉS DE 9 AÑOS… Bien sabemos que la perseverancia –final, en la vocación, etc.– es una gracia de Dios, pero esto no quita que Él pueda darnos otras gracias en orden …

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¡Ay del solo!

En un post de principio de año[1], hablando de las cosas que enseña la montaña, destacábamos lo que ayudan esos ámbitos para valorar el trabajo en equipo y, aplicándolo a la vida del alma, decíamos: “No hay ninguna duda de que cierta soledad es necesaria para la vida de oración y de intensa unión con Dios, pero ‘cierta soledad’, porque la soledad total reviste peligros difíciles de superar. Por algo dice la Escritura ¡ay del solo! (Ecc 4,10): en la vida intelectual por ser enseñados, en las decisiones por ser aconsejados, en la prudencia por aprender de lo experimentado por …

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¡Fiat voluntas tua!

Hablábamos en el post anterior del deseo de la santidad, de la importancia de querer realmente alcanzarla y de cómo Dios es el primer interesado en que lleguemos a ella. Podría alguno, sin embargo, quedarse con una idea un tanto vaga de lo que implica llegar a esa meta; decir, entonces, un “sí, quiero ser santo” pero con una idea de la santidad demasiado etérea, volátil, inaferrable y, por tanto –finalmente– inalcanzable. Demos, entonces, un paso más, y digamos con San Juan Pablo Magno “¿Qué es la santidad? Es precisamente la alegría de hacer la Voluntad de Dios”[1]. Este “conformar …

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¡Quiero ser santo!

Una vez la hermana religiosa de Santo Tomás le escribió preguntándole qué cosas eran necesarias para llegar a la santidad. El santo de Aquino era ya un teólogo reconocido y, probablemente, su hermana esperaría una especie de pequeño tratado sobre la perfección –hay libros que surgieron como respuesta a una pregunta por el estilo–, pero él no le respondió con un tratado, tampoco con algunas páginas, ni siquiera con una frase, solo escribió una palabra: “¡querer!”. “¡¡Quiero ser santo!!” Es lo que han dicho/pensado/escrito/rezado las almas que en todos los tiempos han llegado a la perfección. Siendo la santidad un …

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Dime qué lees…

En realidad, quizás hubiera sido mejor este título “dime si lees… y te diré quién eres”. La vida moderna con su avasallante y casi incontrolable tecnología, al agilizar y facilitar algunas cosas, parecería que nos tendría que dejar más tiempo para el “sano ocio”, tan apreciado en la antigüedad y solo alcanzable para quienes no tenían que dedicarse a otras actividades, por ej. al comercio (de ahí la palabra “neg-ocio”, como “negación del ocio”). Pero en realidad, en la gran mayoría de los casos, ésta, prácticamente “tecnocracia” (el hombre dominado por la tecnología), es un enemigo acérrimo del “sano ocio”, …

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Corazón que busca corazones

Confieso que no me es sencillo escribir sobre el Sagrado Corazón de Jesús, debido a que no se trata de otra cosa que de escribir del amor de Dios por los hombres, y en Dios, sus actos no se distinguen de su ser, por tanto hablar de su amor es hablar de Él mismo, porque Dios es Amor (1Jn 4,8); y para hablar de Dios hay que conocerlo, y para conocerlo hay que amarlo, ya que “El nivel más alto del conocimiento de Dios brota del amor” (Benedicto XVI), y no considero que lo amo lo suficiente como para hablar/escribir …

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¿Por qué ser misioneros?

“¡Si se entendiera, si se supiera qué quiere decir misionero, todos querrían serlo!”. Citando esta idea del Beato Paolo Manna, alguien preguntó hace unos días si podría explicarla. Voy a intentar dar una respuesta en esta nueva entrada al blog; tengan en cuenta que no soy un experto en la materia, ni un desgastado misionero en tierras de gentiles. Así y todo creo que algo podemos decir al respecto. Disculpen que arranque bien de “atrás”, pero me parece que vale la pena: partamos por lo que es el Principio y Fundamento en los Ejercicios Espirituales y debe serlo en toda …

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¡Danos la paz!

En su reciente visita a Tierra Santa, el Papa Francisco es probable que la palabra que más haya usado sea “Paz”. Habló de “el precioso camino de la paz”, “la valentía de la paz”, “crear las condiciones de una paz estable”, “disfrutar de paz”, y también, de que “la necesidad de la paz es urgente”… Sin duda que es un tema muy importante, pero no solo para esos pueblos y en esas especiales circunstancias, sino para todos y en cada instante de nuestra vida. Por algo en la liturgia, que es “la cumbre hacia donde tiende toda la acción de …

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El secreto del Papa Magno

Hay un principio básico en filosofía que reza así: “el obrar sigue al ser”; por tanto podemos decir, siguiendo esto, que si una persona “hace” cosas grandes, “es” grande. Para nombrar las cosas grandes que ha hecho el multifacético san Juan Pablo II, harían falta varios libros; así y todo quería recordar algunas: – Deportista, actor, escritor, filósofo, filólogo, teólogo, poeta, magnánimo en todo lo que se propuso hacer. – Sacerdote a los 26 años, obispo a los 38, Papa a los 58. – Tercer pontificado más largo de la historia (26 años y 5 meses). – Primer Papa polaco; …

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